Gabriel Rufián siempre habla en plata |
El 26 de octubre de 2017 no era un día como cualquier otro. Carles Puigdemont se dirigía al Palau de la Generalitat, para convocar las elecciones catalanas y ralentizar el frenesí del 'procés'. La cataplasma de las urnas ahora legales aliviaría la tensión con Madrid, donde Mariano Rajoy se limitaba a procrastinar. Camino de la oficina, el 'president' de Cataluña se tropezó con el tuit que gorjeaba Gabriel Rufián recién atravesado el mediodía: "155 monedas de plata".
Al enlazar el artículo constitucional de intervención autonómica que se acabó aplicando con la compraventa más famosa de la historia, Rufián llamaba Judas Iscariote a Puigdemont. El 'president' catalán experimentó una subida de tensión fisiológica e ideológica. Aparcó la rueda de prensa encaminada a convocar elecciones, y se encaminó a una estéril declaración de independencia que ni siquiera arrió la bandera española. El resto es historia, no de la más ejemplar.
Aunque Rufián se ha esforzado por distorsionar su impagable aportación al colapso estatal en Cataluña, cabe establecer dos conclusiones:
1) Siempre habla en plata.
2) Puede disputarle a Donald........