Murcia no tiene ‘niñas bosque’

Es increíble conocer la historia de las ‘niñas bosque’ de Piplantri, una zona de Rajastán (India) marcada por un renacer gracias precisamente a estas pequeñas féminas, que con su llegada al mundo traen bajo el brazo árboles. Por cada nacimiento de una de ellas el pueblo, en comunión, planta 111 árboles, todo un enjambre de vegetación que ha conseguido dar vida a un erial y conseguir que la comunidad saque partido económico a estos bosques, con el consiguiente beneficio para las familias.

Nacer y ser mujer en esa zona del mundo no es nada fácil. Pese a que la ley establece en ese país la igualdad con el varón, en realidad las féminas están sometidas a costumbres y tradiciones que hoy en día deberían estar erradicadas, pero la sociedad es patriarcal y patrilineal. Desde matrimonios concertados (una práctica prohibida por ley desde hace décadas, pero que en la práctica no se ha erradicado) hasta la necesidad de tener una dote para el casamiento, lo que provoca dos consecuencias terribles. Una de ellas es el lastre económico para las familias y la más espeluznante es la gran cantidad de feticidios que se producen. Las mujeres en esa parte del planeta son como mercancía sin voz ni voto.

Esa situación se vivía hace años en Piplantri, que registraba un número de asesinatos de fetos hembra insostenible para un alcalde........

© La Opinión de Murcia