'Pasión de Gavilanes' en la carrera electoral de la UMU

Alfonsa García, Samuel Baixauli, Alicia Rubio, Senena Corbalán y Guillermo Díaz, candidatos al Rectorado en la UMU / Israel Sánchez

No hay historias de amor en la carrera electoral por el rectorado de la Universidad de Murcia (UMU), que acaba de comenzar, como sí había en ‘Pasión de Gavilanes’, una de las telenovelas colombianas más intensas que se recuerdan, que hizo suspirar a medio mundo en 2003 y en la secuela que se realizó en 2022. Esta serie tenía además ingredientes que entroncan con el honor y con la venganza. Y ahí sí puede haber conexiones entre la lucha por dirigir la institución universitaria y la trama que convirtió en iconos a los hermanos Reyes.

Los pasillos, los despachos y los cafés mañaneros en la UMU se han convertido en un hervidero de hipótesis y de cuentos (por no decir cotilleos y chismes), algunos veraces tras comprobación, que nadie se atreve a poner sobre la mesa de la esfera pública, pero que tienen al respetable muy entretenido y afanado por saber más sobre esa especie de secretos inconfesables que están haciendo de la campaña electoral esté rodeada de cierto morbo.

Las candidaturas que se han presentado dan para mucho por estar ante el plantel electoral más extenso desde hace mucho tiempo con cinco propuestas de distinta naturaleza de la mano de tres mujeres (Alicia Rubio, Senena Corbalán y Alfonsa García) y dos hombres (Samuel Baixauli y Guillermo Díaz). Con el añadido que es la primera vez que hay féminas en la confrontación con posibilidades de convertirse en la primera rectora de la UMU, una institución que en octubre del año paso celebró los 110 años de existencia.

Una historia que le debe a las mujeres universitarias el puesto de relevancia que hasta ahora han ocupado los varones durante más de un siglo. En consecuencia ,siempre planea la misma pregunta cuando se observa ese dato: ¿es la UMU una institución machista? ¿En esos más de 100 años no ha habido ninguna mujer que mereciera el puesto de rectora? Con todas estas particularidades, las elecciones tendrían ya ingredientes suficientes para atraer el interés del electorado que votará el 21 de abril. Y el 28 de abril en caso de que fuera necesaria una segunda vuelta al no haber alcanzado ningún candidato o candidata la mayoría absoluta.

Dejando a un lado esas preguntas, existen argumentos que hacen que estas elecciones estén envueltas en una serie de ‘secretos’ que esconden las candidaturas. Una de ellas ha rejuvenecido unos años con un cartel en el que aparece una persona que, según algunas comprobaciones hechas por personas de la institución, no desvela su edad con el fin de no cerrarse la puerta para acabar el mandado en caso de que su opción triunfara en las votaciones que, por otro lado, pueden estar conteniendo a una especie de liebre que engrosará de votos a otra de las listas en caso de que hiciera falta una segunda vuelta. Es decir, sería una especie de candidatura de paja. El tema de la edad no es baladí, ya que en caso de que se excediera el tiempo que la UMU establece para la docencia habría que volver a convocar elecciones sin que se hubiera consumido los años de mandato.

Otro de los comentarios que planea por la institución es la laxa interpretación de las normas que han hecho algunas candidaturas, ya que aparecen en sus listas personas que deberían haber dejado sus puestos que desempeñan en la organización docente al integrarse en ellas y que, sin embargo, continúan con sus responsabilidades o lo hacían cuando fueron presentadas. Este detalle ha causado cierto asombro en algunas personas de la institución, ya que la Comisión Electoral, que tiene la responsabilidad de coordinar todo el proceso electoral y velar por el cumplimiento de la normativa vigente, ha dado todas las candidaturas por buenas. Incluso, las malas lenguas han apuntado que hay algún miembro de esas listas que ni siquiera es funcionario, algo que al parecer no sería de recibo.

Siguiendo con las informaciones que están levantando cierto revuelo entre el personal está el asunto de los debates electorales, que han puesto a más de una personas con la mosca detrás de la oreja sobre si serán objetivos o habrá cierto amaño por estar, en algún caso preparado por familiares de cierto miembro de una de las candidaturas. De momento, se han planteado dos confrontaciones. Una de ellas ha sido organizada por el Consejo de Estudiantes de la universidad (CEUM) y se celebrará el 15 de abril en el Paraninfo con las tres mujeres y los dos hombres que aspiran a ser rector.

Antes, el 13 de abril se celebrará también en el Paraninfo otro debate organizado por el propio Rectorado, el Club de Debate de la universidad y los propios sindicatos. Las malas lenguas también se han sorprendido de la viveza de un expolítico de esta Región que ha colocado a dos de sus vástagos en sendas candidaturas. Esta estrategia no es muy nueva ni ingeniosa. Es antigua y ya la utilizaban los señores feudales: mandaban un hijo al Ejército y otro a la Curia para no peder poder. Lo que está claro es que después de 110 años de reinado varonil ha llegado la hora de que una mujer se haga con las riendas del rectorado. Por nadie pase.

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