Continuar hablando

Continuar hablando. / ShutterStock

 Hay días en los que la incertidumbre parece un animal doméstico. La oye uno la oye moverse por la casa, olfateando los rincones, y se dice:

-Ahí sigue, creando interrogantes.

No hace ruido, pero su respiración se confunde con la del frigorífico. Es un animal que no se deja acariciar: cada vez que extiendo la mano, cambia de forma. A ratos parece una nube, otras una carta de Hacienda sin abrir, y otras, las peores, se sienta en la silla de enfrente y me imita. La........

© La Opinión de Murcia