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La batalla NO está perdida

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12.02.2019

Que el relator era urgente se vio en la incapacidad del PSOE de organizar un relato en el que se comprendiera la necesidad del relator. Esto es más que un juego de palabras. Es una paradoja que merecería un puesto de honor en la historia de la lógica política, junto a la que Russell planteó a Frege, a principios del siglo XX, sobre el conjunto de los conjuntos que no forman parte de sí mismos. Si a estas alturas del artículo el lector no entiende nada, no debe preocuparse. Ese es el estado general de todos los españoles sobre este asunto. No hace falta que entremos en muchos detalles, ni que el lector consulte en la Wikipedia ese jaleo de los conjuntos. Basta con saber que estamos en un galimatías.

En realidad esta paradoja encierra muchas más. En los países serios el relator no suele hacer falta. Los políticos están acostumbrados a que hasta los estornudos formen parte del acta y de la grabación. En los países poco serios es difícil que se acepte esa figura, porque esas prácticas notariales constituyen límites a las marrullerías, el deporte preferido de muchos políticos hispanos. Así que allí donde es posible, el relator no es necesario; y donde es necesario, el primitivismo de los actores es de tal índole que ni siquiera entenderán de qué se trata ni querrán saberlo. Y como es natural, estos sarracenos han aprovechado la ocasión para imponer una vez más sus marrullerías. Pues el escándalo que han montado los nacionalistas españoles sobre este asunto es una manifestación más de hipocresía política. Que alguien lleve un acta de las conversaciones debería ser para todo el mundo una prueba de voluntad de transparencia. Para ellos, sin embargo, es la mayor traición a la nación española. La idea que tengan de ella la podemos conjeturar a partir de esta actitud. Su nación son sus vísceras.

Claro que el relator fue un regate respecto de la exigencia del Govern de la........

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