Ayudas al alquiler, entre desesperanza e indignación

Una promoción de viviendas de Metrovacesa. / L.O.

Las regularizaciones extraordinarias y masivas de inmigrantes ilegales y la concesión acelerada de nacionalidades con la excusa de las vías históricas o de descendencia se ha convertido en uno más de los tejemanejes de Sánchez y de su Partido Socialista: como no puede convencer a los españoles de que le voten, ha decidido crear nuevos votantes.

Las cifras son espeluznantes: 2,56 millones de solicitudes de nacionalización, más de 500 mil ya concedidas y una tasa de éxito del 98%. Desde 2018 se han concedido ya 1,7 millones de pasaportes con derecho a voto. En cuanto a las regularizaciones masivas, la policía estima que habrá 1,3 millones de solicitantes, que se pueden convertir en el doble a través de la reunificación familiar.

La magnitud de estos procesos no es menor ni temporal: afectan al censo electoral, al sistema de bienestar, a la identidad cultural y a la capacidad de los servicios básicos. Pero, sobre todo, revelan una preocupante falta de moral y de escrúpulos de un dirigente al que lo único que le preocupa es su permanencia en el poder a costa de lo que sea.

Uno de los impactos más significativos es el cambio demográfico acelerado. Cuando se otorgan millones de permisos de residencia y nacionalidades en periodos muy breves, la estructura poblacional se transforma de manera inmediata. Esto no es una especulación: es un hecho matemático. Y cuando cambia la población, cambia también el censo electoral, lo que altera la composición del cuerpo político que decide el rumbo del país. Ninguna de estas medidas ha venido de la mano de una evaluación de impacto clara, transparente y sometida a control parlamentario, porque ni le importa ni le interesa. Su objetivo es, como ya he dicho, su permanencia en el poder.

El sistema de bienestar es otro de los pilares afectados. La incorporación de nuevos residentes y ciudadanos implica un aumento en la demanda de servicios sanitarios, educativos y sociales. En un contexto donde España ya enfrenta tensiones por envejecimiento, falta de financiación o saturación estructural, cualquier incremento rápido........

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