Renacimiento y superación

Fulgencio Gil Jódar, supervisando la distribución de los equipos técnicos que revisaban las viviendas dañadas. / María José Ruiz Reverte

Por algún tiempo, el reloj permaneció detenido a las seis y cuarenta y siete minutos de aquel 11 de mayo del que ya han pasado 15 años. Los lorquinos hemos rememorado muchas veces lo que hacíamos aquella tarde en que la tierra se zarandeó y todo parecía ponerse del revés.

Son muchos los lorquinos que me transmiten un sentimiento compartido: nos duele tener que contemplar las imágenes de devastación de aquel día en los medios de comunicación cada vez que se cumple un nuevo aniversario del seísmo. La herida se cerró, pero la emoción aflora, y eso no es agradable. Cada ciudadano conserva su propia historia personal de ese día. Evocar esos momentos, con el sonido de sirenas, derrumbes y gritos, es amargo y doloroso. Ya hemos obtenido lecciones de lo vivido. Hemos aprendido de la experiencia. Lorca lo ha superado, no lo vamos a olvidar, pero tampoco queremos revivirlo cada año.

Estas lecciones aprendidas no las hemos guardado solo para nosotros. Todo lo contrario, nos convertimos en una referencia nacional e internacional en recuperación y reconstrucción a la que acudir para dar respuestas. La experiencia adquirida durante la gestión de los terremotos ha resultado de especial interés y trascendencia, ya que se trata de una herramienta útil, aplicable para afrontar situaciones similares.

La historia nos ha puesto a prueba........

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