Un poni en Jerusalén

Entrada de Jesús en Jerusalén. / L.O.

Si usted espera algo de esta cita semanal, más le valdría jugar a la loto. Pero como usted, caro lector, es solo casi perfecto, le permito alguna mácula. Hay quien puede pensar que es el tiempo de un artículo serio sobre Semana Santa. Quizá eso sea para la siguiente, pues, como abanderado de todas las causas perdidas, no puedo hacer otra cosa que llevar con vergonzoso orgullo la bandera de los que a todo llegan tarde. Podríamos ponernos a tirar de tópicos manidos, entre los que descuellan eminentemente la mixtura de incienso y azahar. Hablar de Sevilla, señorial, lacrada de gomina y herrada de Álvaro Moreno; Murcia........

© La Opinión de Murcia