Madrid de Corte a Charca

Escultura del Oso y el Madroño, en Madrid / L.O.

He vuelto de la capital tras licenciarme en asuntos madrileños. Cuatro días me han bastado para dominar una ciencia arcana, una disciplina que se lleva por delante a muchos de quienes intentan gobernarla. Ahora soy un madraca.

He aprendido que en los restaurantes puedes pedir un vasito de agua fresquita sin que te miren como a un tieso, y en algunos sitios hasta una jarra. El agua de Madrid está buena, y desde que la descubrí me he vuelto un yonqui del Canal de Isabel II, adicto a esa bendición que Neptuno regala a los gatos desde su fuente, más canalla que la vecina Cibeles, siempre tan estirada.

En Murcia,........

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