Fuegos fatuos

'¡Bravísimo!', de Francisco de Goya / L.O.

Enseñar ha sido —de forma reglada o libre— un aspecto fundamental desde que el hombre comenzó a organizarse y a transmitir conocimientos. Enseñamos de muchas formas. No sólo con lo que hacemos o decimos, sino también con lo que callamos conscientemente. Célebres han sido, a lo largo de la historia, muchos tutores, maestros, de insignes personajes. Conocido es el caso del gran Alejandro Magno, que tuvo al mismísimo filósofo Aristóteles al frente de su instrucción; o María Tudor (primera mujer en gobernar, por derecho propio, en Inglaterra), que recibió formación del humanista español Luis Vives. La educación —en un concepto amplio— es fundamental; pilar básico del individuo, del ciudadano y, por ende, de la sociedad. Lo ha sido en cualquier periodo de la historia; pero, en los tiempos actuales, es de una urgencia sangrante. Cuesta imaginar a grandes intelectuales con una actitud de desprecio hacia sus mentores. En la mayoría de ocasiones, la inteligencia también se vislumbra en la forma en que tratamos a los demás; en saber apreciar y agradecer.

Los tiempos actuales son distintos a otras épocas y sumamente complejos. Tenemos un afortunado acceso a la........

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