Nos queda el trabajo menestral
La envidia cuando contemplamos la abundancia de servidores domésticos en una serie latinoamericana es un sentimiento compartido por los espectadores en países como España, en los que tener ayuda en casa resulta un auténtico lujo desde hace años. Ese lujo tiene mucho que ver con las desigualdades que caracterizan a los países menos desarrollados, lo que permite a familias de rentas altas sufragar los magros sueldos de las chicas pobres que ‘tienen que servir’, como rezaba el título de una famosa película española de los 60. De hecho, bajo una........
