El vuelo y la silla

Una familia celebreando una cena por Navidad. / L. O.

En diciembre la mesa se vuelve un espejo con migas y memoria, y devuelve lo que el resto del año hemos ido escondiendo. El menú es oropel, el cuerpo es sumario. Cómo llega cada uno, cómo se sienta, cuánto tarda, qué cansancio disimula para no estropear la foto. La Navidad no es un día, es una manera de comparecer.

Este año entraron en casa dos avisos sin mucho boato. Mi padre se jubiló. A mi madre le pusieron una prótesis. Dicho así suena aséptico, pero por dentro cruje.

De la mesa a la silla. Mi madre se sienta y el gesto deja de ser un gesto. Es un trato con el cuerpo. La prótesis ha reescrito la gramática del apoyo. Mano al borde, pie que tantea, una........

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