Farmeando aura con la financiación
El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras. / Alex Moreno
No es solo una cuestión de fondo, sino también de formas. Es difícil de explicar que el Gobierno apruebe una reforma de la financiación autonómica contra el criterio de todas las autonomías, menos dos, una de éstas, Cataluña, la única con la que ha negociado el nuevo sistema. Todavía más estupefaciente es que dicha negociación se ha llevado a cabo con un partido que no gobierna, Esquerra Republicana. El gesto no puede calificarse más que de un intento de trágala. Podría aducirse que la oposición se produce por causas partidistas, pues la mayoría de los Gobiernos autonómicos están en manos del PP, pero tampoco comulgan con la reforma los dos de dirigencia socialista, lo que indica que el problema es más profundo de a lo que da lugar esa lectura simple.
La reforma de la financiación autonómica, largo tiempo aplazada por falta de consenso y de voluntad, requeriría en buena lógica de una aquiescencia general, pues la mejor manera de que resulte insatisfactoria es imponerla a marchamartillo. De hacerse así, las demandas continuarían vivas y ese capítulo de la agenda política no sería clausurado. Aunque suene grandilocuente, se trata de un asunto de Estado, que requiere de un gran acuerdo y no puede despacharse como una disposición unilateral del Gobierno de turno.
Nadie dice que sea fácil
La solución es compleja, pues no basta con ‘actualizar’ la dotación de recursos, sino que requiere de un cambio estructural, ya que cada Comunidad se atiene a situaciones distintas, y hay que contemplarlas todas en su especificidad sin que la diversidad de criterios conlleve discriminación entre ellas. Nadie dice que sea fácil. Sería absurdo que se aplicara el mismo baremo de población, por ejemplo, para la Región de Murcia y Castilla-La Mancha, pero más lo parece que todas las Comunidades hayan de aceptar el mismo esquema que el que conviene a Cataluña, que es la única con que el Gobierno ha negociado. Y esto a pesar de que tradicionalmente las cesiones al establecimiento catalán suelen repercutir positivamente en la Región de Murcia por la similitud de circunstancias, como las condiciones de la mediterraneidad y el nivel de población. Pero ya se ve que en esta ocasión no es así, pues el nuevo modelo que el Gobierno ha llevado al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) solo consigue elevar mínimamente a Murcia en el fondo del ránking de las peor financiadas. Ni siquiera, por tanto, podríamos sugerir al Gobierno regional que aplicara la salida de ‘toma el dinero y corre’, pues como dice la consejera de Hacienda, Marisa López Aragón, «no venimos aquí a que se nos discrimine un poco menos».
El nuevo modelo que el........
