Sánchez no es el uno, es el cuatro |
Sánchez no es el uno, es el cuatro
Se colocaba a Felipe González en la cúspide del GAL, se le crucificaba en una ‘X’ en el vértice de la pirámide del terrorismo de Estado. Era una construcción sin refrendo judicial, dado que el presidente del Gobierno solo declaró como testigo. Sin embargo, la adscripción estaba justificada políticamente, porque «¿de quién dependen los ministros?» La pasión española por las jerarquías ha renacido en el Supremo, donde Víctor de Aldama ha gozado de una generosa libertad de expresión.........