El muro que nos frena

La vida no avanza en línea recta. Nos gusta imaginarla como una escalera que se sube peldaño a peldaño, con la certeza tranquilizadora de que cada esfuerzo nos deja un poco más arriba que el anterior. Pero quien ha vivido lo suficiente sabe que no es así. Hay tramos en los que, sin previo aviso, algo se atasca. Un proyecto que no despega, una relación que no cicatriza, una decisión que llevamos meses postergando. Y de pronto esa cosa concreta, que en otro momento hubiéramos resuelto sin apenas pensarlo, se convierte en un muro infranqueable.

Lo primero que hacemos, casi por instinto, es culparnos. Nos sentimos derrotados, inservibles, inútiles, como si el estancamiento fuera la prueba definitiva de que algo en nosotros está mal.........

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