Ciudadanos del mundo

Colas por la regularización de personas migrantes / Francisco Calabuig

Hay un relato que se repite estos días con la insistencia de los martillos: los inmigrantes consumen nuestros recursos, saturan nuestros servicios, arrebatan nuestros empleos y vacían nuestras ayudas sociales. Se dice con tanta frecuencia, y en tantos altavoces, que empieza a parecernos verdad. Pero repetir algo no lo convierte en cierto. Lo convierte, simplemente, en un ruido más difícil de ignorar.

Mientras ese discurso se expande, el Gobierno de España ha puesto en marcha una regularización de miles de personas migrantes que llevan años viviendo y trabajando entre nosotros. Es una decisión que merece ser leída no solo como un gesto humanitario, sino........

© La Opinión de Málaga