Agosto y la rutina
Después de agosto asoma la rutina. / l.o.
Hay un momento, hacia finales de agosto, en que el verano empieza a perder fuerza sin que nadie lo anuncie del todo. No hay un día señalado, no hay un titular. Es más bien una sensación: el sol ya no pesa igual sobre la piel, las tardes se acortan sin permiso, y algo que parecía eterno hace apenas unas semanas empieza a mostrar su fecha de caducidad. La rutina, que habíamos conseguido olvidar durante un tiempo, empieza a asomarse tras la puerta. No llama todavía, pero ya sabemos que está ahí, esperando su turno.
El tiempo, en estos días, parece ir más deprisa. Anochece antes, y esa oscuridad que llega un poco........
