Tú a Nueva York y yo al Hormiguero
Pablo Motos y Juanma Moreno, presidente de la Junta, con Trancas y Barrancas. / e.p
Mientras Juanma Moreno estaba en el Hormiguero con Pablo Motos, Ayuso estaba en Nueva York con el alcalde de Sevilla, Josés Luis Sanz. Éste nunca ha sido de la cuerda del presidente andaluz. Y toma partido por el ayusismo.
Cada cual escoge sus compañías y cada cual es dueño de un estilo. La presidenta madrileña coincidió con el regidor hispalense en la Gran Manzana y se dieron un paseo juntos. ¿Contra quién va ese garbeo, cabría preguntarse? En pleno avasallamiento de Trump, Ayuso se va a Estados Unidos y hasta Vox (ayer el portavoz en la Asamblea de Madrid) le ha dicho que las competencias en Exteriores son del Gobierno central y que más valiera que visitara las zonas deprimidas de la Comunidad. Conoce mejor Harlem que Valdemoro. Salvo fotos, no sabemos qué va a traer de allí. Han tenido que borrar tuits.
Moreno por su parte hizo un alto en las numerosas inauguraciones que protagoniza cada día por toda Andalucía, precampaña, y se fue a ver a Pablo Motos a exhibir su talante, una inopinada camisa oscura y buen rollito; hizo un pico de audiencia importante. A Trancas y Barrancas. ¿Cuánta gente se preguntaría en Socuéllamos, Girona, Lalín o Lanzarote si Moreno no sería mejor jefe nacional del Partido Popular que Núñez Feijóo?
No hubo preguntas incómodas. Salvo las que cada espectador se hiciera en su fuero interno. Se ignora si María Jesús Montero, para contratacar, irá a La Revuelta. El Hormiguero es ese programa de derechas que los de izquierda critican tan documentadamente que pareciera que no se pierden una entrega. Mientras, a Feijóo no lo invita nadie ni hormiguea ni se da un garbeo por Nueva York titubeando como está ante la nueva e inteligente estrategia de Pedro Sánchez, -contra el régimen repugnante de los ayatolas pero contra la violación del Derecho Internacional- al que los medios norteamericanos ensalzan ya como el gran líder mundial anti Trump.
Cuatro millones de espectadores en algunos momentos de El Hormiguero Juanma’s edition. Un ascenso para el jefe de prensa o asesor que haya dado el coñazo en la productora de Motos. Ni el medio es el mensaje ni una imagen vale más que mil palabras: la cosa es que te ve todo quisqui. Y el que no, en las redes. Y más en plena precampaña. Hay medios tradicionales que siguen marcando la agenda. Esos que ahora dicen que a lo mejor nos enfrentamos a un súperdomingo electoral. No parece pero pudiera ser. Hasta que no lo diga Pablo Motos, algunos no se lo creerán.
