Abrigos baratos

Rebajas en el textil. / efe

El otro día fui a la puerta del gimnasio solo para asegurarme de que sigue abierto. Me pareció imprudente volver a entrar, no voy desde principios de diciembre, que es ese punto del calendario donde estalla la Navidad y comienza el carrusel de reuniones de empresa, meriendas de amigos, cenas de compadres, almuerzos de conocidos y venga otra caña y un poco de jamón al centro y que si quieres turrón.

La cuota que uno paga al gimnasio ha de tomarse como dádiva benefactora que redunda en otros.........

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