23-F, whisky y humo

Sánchez, María Jesús Montero y Yolanda Díaz / Eduardo Parra

El Gobierno ha sido oportunista al desclasificar los papeles del 23-F. La pregunta sería ¿cuál sería el momento en el que los que dicen que hay oportunismo no dirían que hay oportunismo?

La respuesta es: ninguno.

Los abonados a la teoría de la conspiración yerran al decir que esto se hace para desprestigiar al Rey emérito Juan Carlos: ya está desprestigiado. Los que lo consideran un piernas y un calavera, un defraudador, un jeta, van a seguir teniendo la misma opinión de él. Los que argumentan que pese a sus comportamientos privados reprobables hizo algún buen servicio a España durante la Transición tampoco van a variar de opinión.

Este es un buen país: o sea, un país en el que se le hace caso a Cercas. El autor de Soldados de Salamina instó a Sánchez a desclasificar los documentos y le ha hecho caso. Claro que también lo conminó, en célebre tribuna en El País a no hacer cesiones al independentismo y no le hizo ni puro caso.

No ya por Cercas, un buen país es el que oye a sus escritores. Ya si los lee, miel sobre tostadas.

Los papeles no sabemos si van a aclarar muchas cosas o aportarán novedades, recordemos que hay conversaciones que no están o han desaparecido o no se han transcrito. Eso dicen los expertos. De lo más jugoso, busquen el corte, Pilar Cernuda contando en la Ser como la secretaria de la agencia de noticias para la que trabajaba se hizo pasar por la mujer de Tejero y llamó al general Alfonso Armada, verificando que éste estaba en el ajo. Mientras, Manu Leguineche, el gran maestro de reporteros, le daba de tanto en tanto, a la secretaria, un sorbito de su vaso de whisky. Ya no se hacen las cosas como antes: no se bebe buen whisky mientras se consiguen exclusivas, si acaso se bebe una bebida energética mientras se pasa un comunicado oficial por la IA para publicarlo con un tono aún más oficial y dócil.

Sería buen prueba esa, preguntarle a la IA acerca de qué cree ella que pasó el 23-F. A los más jóvenes, esto del 23-F tal vez les parezca lo que al que suscribe le parecía de joven la guerra de Cuba o la dictadura de Primo de Rivera.

Cada vez que el Gobierno toma una iniciativa, la oposición dice que es una cortina de humo. Tenemos la casa llena de humo y de cortinas y nos vamos a intoxicar, dado que a su vez la oposición, en lugar de colocar en la agenda lo que le conviene, habla de cortinas de humo. La cortina de humo como cortina de humo. Mientras, Yolanda Díaz se desclasifica para la siguiente ronda que ha de jugar la izquierda. Chupito.


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