La impotencia de no saber frenar
Una niña consulta su teléfono móvil. / Crédito: Unsplash/CC0 Public Domain.
Siete meses después de que Australia prohibiera las redes sociales a los menores, un estudio del British Medical Journal concluye que el consumo apenas se ha frenado, e incluso ha aumentado ligeramente. La ley que iba a sacar a los adolescentes de las redes los ha dejado donde estaban, aunque ahora, además, acostumbran a mentir sobre su edad. Francia acaba de aprobar una ley semejante, con un argumento central: «Los cerebros de nuestros niños no están en venta», afirma Macron. Y tiene razón, porque además de la inmoralidad que supone mercadear con la mente infantil, hay una sólida base científica para la prevención: la corteza prefrontal, que controla los impulsos -el freno-, madura más tarde que el sistema de gratificación inmediata -el acelerador-. Por esta razón, un algoritmo diseñado para capturar la atención resulta especialmente dañino para un cerebro todavía en desarrollo.
Pero diagnosticar el problema y tratar de liquidarlo con solo una prohibición no es........
