We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

Un proceso constituyente en Venezuela

1 0 0
06.02.2019

Pensar que Venezuela pueda fundar un régimen castrista sin resistencias es iluso. Que la actual ofensiva contra el régimen de Maduro pueda acelerar la formación de ese régimen, es cada vez más probable. Ahí están las cincuenta mil unidades de milicianos, comandadas por comisarios políticos, que pueden organizar dos millones de ciudadanos en armas y que constituyen el ejército de todo el pueblo, según el modelo cubano. La capacidad que tenga ese régimen de sobrevivir como Cuba es un misterio. Dependerá de hasta dónde lo apoyen los aliados de Maduro. El ejemplo de Siria muestra hasta qué punto Putin puede jugar duro. Y desde Vietnam, Rusia y China no han perdido una.

Dada la historia de la humanidad, disponer de las mayores reservas de petróleo del mundo constituye una gran responsabilidad. Pensar que esa riqueza ingente ofrece un mayor margen de libertad sin responsabilidad, es un síntoma de grave incompetencia. Si un país así entra en la situación en que se encuentra hoy Venezuela, nadie puede extrañarse de que las presiones crezcan hasta impugnar el principio de la soberanía. Cualquier gobernante debería prever que, bajo ciertas condiciones, se acabaría por negar el principio de no injerencia básico del derecho internacional.

Antes de que este principio se impugne, los Estados están autorizados a realizar cada uno su política libremente. Esa libertad está sujeta a valoraciones diferentes, pero las consecuencias se abren camino más allá de ellas. La política de Maduro, nefasta, ha sido respondida por actuaciones políticas de otros actores. Ambas mezcladas, y sea cual sea la valoración que se haga de cada una de ellas, imponen esta consecuencia: la vida cotidiana bajo el régimen de Maduro se ha vuelto insoportable. Ese es el principio de realidad. Un país con una inflación de diez millones por ciento, que ha reducido el poder adquisitivo del salario medio a seis dólares per cápita, no tiene futuro. La solución castrista de........

© La Opinión de Málaga