We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

Voces que no fueron

2 0 0
07.03.2019

El otro día, dormitando ante el telediario, escuché la voz de Rembrandt. Eso dijeron 'una reconstrucción de la voz de Rembrandt a partir de sus tonos pictóricos'. Algo así oí que dijeron. Me desperté de sopetón y la noticia seguía allí: Rembrandt, quiero decir, hablando y de fondo una de sus pinturas. No era la boca de Rembrandt, no, sino una voz en el aire, como en la pantalla de un estudio de grabación. Hacía pocos días que, aconsejado por una de mis editoras había cambiado la frase 'El yelmo de oro, de Rembrandt' –que aparece en mi última novela– por 'El yelmo de oro, atribuido entonces a Rembrandt'. Pensé que esa voz era su venganza por haberlo hecho y recordé lo que se decía hace años: que el oro de aquel yelmo estaba hecho de excrementos humanos y yo deduje que el origen de esa teoría era un invento de Salvador Dalí, tan aficionado a esas cosas. Al menos fue Salvador Dalí quien, para conquistar a Gala –entonces la mujer del poeta Paul Éluard– apareció en su casa, rostro, cuello y manos sucios de excrementos y la rusa Elena Ivanova Diakonova –Gala– quedó prendada ante el homenaje excrementicio, tan surrealista, y se fue con él para siempre, dejando a Paul Éluard estupefacto.

Lo de escuchar a Rembrandt en el siglo XXI me parece aún más surrealista que el número locoide de Dalí. Pero pensándolo bien, quizá se parta de risa en su tumba. Rembrandt fue un pintor de y para........

© La Opinión de Málaga