Mucho ruido y muchas veces
Qué difícil se ha vuelto callarse. Aunque uno no tenga nada que decir hay demasiados sitios dónde expresarse, muchas formas de hacerlo y aparentes ocasiones. Y además uno puede hacerlo de forma instantánea, no importa lo lejos que estemos del receptor, ni lo lejos de tener que decir nada, a través del móvil se acortan las distancias y también el criterio de cuándo callarse. Nos llega en directo lo que pasa en el........
