Que viene el coco (y vino)
Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia. / L.O.
Ha ganado las elecciones de Colombia un loco. Un tipo que se hizo de oro con un bufete de abogados en el que defendía a los malos. A los malos malísimos. Cuando comento en el desayuno con mi marido esta noticia él se limita a decir con sorna y la sonrisa torcida: «El trumpismo». Pongo los ojos en blanco. Me exacerba esa obsesión que tiene con el dictador del mundo libre, pero he de reconocerle que tiene razón, lo que hace que adopte una postura de suficiencia. Entonces le digo que a veces sueño que estoy en lo alto de una torre viendo cómo avanzan hacia nosotros, con paso lento, pero decidido, todos los errores que ya cometimos en el pasado y recogen los libros de Historia. Le explico también que grito para avisar a los demás y me los encuentro mirando para otro lado. Como si esto no fuera con ellos, como si no fuera con todos y cada uno de nosotros. «Mira, ahí........
