La OTAN es mía

Si a Felipe González le llegan a decir en marzo de 1986 que 40 años después un presidente de los Estados Unidos pensaría en la posibilidad de echar a España de la OTAN a lo mejor no se hubiera metido en aquel embolado. Porque el referéndum sobre la permanencia en la Alianza Atlántica fue traumático y generó una división política y social tan grande que incluso se trasladó al seno de las familias de cada cual. Los sondeos coincidían en predecir la derrota del Gobierno y González amenazó con dimitir si lo perdía.........

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