Vito Quiles: la nada y unas risas

Lo que sobresale de Vito Quiles es la nada y unas risas. Se le ve reiteradamente en la parte de delante de las diatribas parlamentarias, haciendo de malo de la película. Siempre lleva un aparato, un teléfono de última generación, con el cual amenaza a quienes hablan. No se sabe después a qué periódicos va a entregar sus francachelas, pero ahí está, como si fuera un asociado al hemiciclo. Es un hombre sin atributos, es él y solo él quien va por el mundo anunciando que va, hasta que da el golpe, y los periódicos lo anuncian. Como si fuera un personaje. Y no es nada, es tan solo uno que amenaza.

No dice gran cosa: tan solo amenaza, riéndose. Me pregunto, siempre que lo veo en ese lugar que se supone tan serio, cómo es posible que se le deje entrar allí donde deben estar o bien los periodistas de verdad o los invitados especiales de cualquier clase.

Como periodista no funge, la verdad, porque no es adecuado, por lo que hace, por lo........

© La Opinión A Coruña