De Ábalos a Peinado |
El poder judicial es —junto al legislativo y al ejecutivo— uno de los poderes de Estado democrático. Y a veces —no solo en España— chocan. En Francia, Sarkozy tuvo que entrar hace poco en prisión y aún está pendiente del juicio por la financiación libia de una de sus campañas. Y Marine Le Pen no sabemos si podrá presentarse a las presidenciales por estar condenada —¡ojo!— en sentencia no firme. Y en América, el Supremo —con el voto de algunos magistrados nombrados por Trump en su primer mandato— ha dictaminado contra su famosa ley arancelaria.
El choque entre políticos y jueces no es nuevo y los perjudicados critican siempre el lawfare, la politización de la Justicia. Pero las sentencias son sentencias. Y la de la sala segunda del........