Pobre rica Europa |
«¿Qué teléfono marco si quiero hablar con Europa?», se preguntaba hace decenios Henry Kissinger, famoso ministro de Exteriores de Estados Unidos. No había nadie con poder al otro lado de la línea, lo que da una idea de la poca consistencia política que entonces tenía lo que hoy es la Unión Europea.
Seguimos los europeos sin pintar gran cosa en el mundo, como se ha visto en los recientes acontecimientos; pero al menos ya tiene la UE un teléfono al que pueden llamar los americanos y los chinos. Otra cosa es que quieran hacerlo, incluso cuando se habla de asuntos propios como el de Ucrania.
La mejora de la línea no ha resuelto la magra influencia europea en el cada vez más desconcertado concierto mundial. Tanto........