El legado del Tallerón y las incógnitas de Barros y Oviedo tras la salida de Escribano

El legado del Tallerón y las incógnitas de Barros y Oviedo tras la salida de Escribano

Dudas sobre los otros dos proyectos de Indra en la región

Un vehículo blindado 8x8 "Dragón" en el Tallerón de Indra, en Gijón.

El último gran acto organizado por Ángel Escribano como presidente de Indra tuvo lugar en Oviedo. Fue en la soleada mañana del pasado 18 de marzo, en la fábrica de armas de La Vega. Allí, junto a los principales dirigentes políticos y empresariales de Asturias (salvo el presidente del Principado, Adrián Barbón), Escribano reunió a más de 300 compañías del norte de España para convencerlas de sumarse a la ambiciosa estrategia industrial de la multinacional. Una estrategia que tenía en Asturias su eje neurálgico gracias a la fábrica de vehículos militares construida en el antiguo Tallerón de Duro Felguera, en Gijón.

Mientras el acto de La Vega tenía lugar (y en el que se anunció que la compañía abriría en la ciudad un centro de I D ubicado en ese mismo histórico recinto fabril), un nuevo rumor que ya se había desatado semanas atrás volvió a infiltrarse en los corrillos de los asistentes: el Gobierno, dueño del 28% de la empresa a través de la SEPI, pedía la cabeza del ejecutivo madrileño. La empresa, sin negar esa intención gubernamental, no se pronunció oficialmente. Pasaron los días y, aunque la SEPI fue explícita en su deseo de que Escribano se apartara, parecía que este ganaba el pulso a Moncloa. Pero ayer se confirmó que no. Se abre ahora una incógnita: ¿qué pasará con las inversiones de Asturias (las que están haciéndose y las pendientes) en las que el ejecutivo se había implicado muy personalmente?

El empresario y directivo ya había puesto el ojo en la región nada más llegar a la cúpula de Indra a comienzos de 2025.........

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