Mario Díaz, catedrático de Ingeniería Química que se jubila: "La universidad es una forma muy interesante y agradable de contribuir a la sociedad"
Mario Díaz, catedrático de Ingeniería Química que se jubila: "La universidad es una forma muy interesante y agradable de contribuir a la sociedad"
"La inteligencia artificial puede responder muchas cosas, pero creo que sigue teniendo valor que el profesor resuelva dudas porque algunas cuestiones se pueden enfocar de varias maneras y el debate ayuda a todos"
Mario Díaz. / Mara Villamuza
Mario Díaz es catedrático de Ingeniería Química de la Universidad de Oviedo y ha dedicado más de cinco décadas a la institución académica asturiana, donde comenzó como estudiante y desarrolló casi toda su carrera académica, salvo un periodo en Bilbao. Doctorado en los años setenta y catedrático desde 1983, ha destacado por su intensa labor docente, con miles de alumnos formados y 54 tesis dirigidas, y por sus aportaciones en el ámbito de la ingeniería de bioprocesos, incluyendo libros de referencia en España. Ahora pone punto y final al periódo académico con su jubilación, aunque continuará implicado en la divulgación científica y en la promoción de la ciencia y la ingeniería en Asturias.
Se jubila después de una larga etapa universitaria. ¿Cuántos años han sido?
En realidad, llevo estudiando toda la vida. Entré en la Facultad de Química y, desde entonces hasta ahora, han pasado 56 años. Si descuentas los más de seis años que estuve en Bilbao, he estado unas cinco décadas vinculado a la Facultad de Química de la Universidad de Oviedo: cinco años como estudiante y el resto como profesor.
¿Cómo fueron sus primeros pasos?
Terminé la carrera en 1975, leí la tesis doctoral, saqué una plaza de funcionario en 1979 y en 1981 obtuve una plaza de agregado, que era como catedrático. En 1983 ya fui catedrático de forma efectiva. Entre 1981 y 1987 estuve en Bilbao, también con una cátedra en Industriales. Y a partir de ahí toda mi vida se vinculó a la Universidad de Oviedo.
¿Qué se lleva de todos estos años?
Muchas cosas distintas, porque cada época fue diferente. Primero como alumno, después como profesor joven y luego, cuando volví en 1987, ya como catedrático. Entonces éramos muy pocos. En Químicas había tres catedráticos y ahora debe de haber más de cien profesores. La situación era completamente distinta. Tengo una visión muy positiva del trabajo en la ciencia, en la ingeniería y en el estudio. Creo que es un lujo poder dedicarse a esto. Uno tiene que ganarse la vida y contribuir a la sociedad, porque recibimos mucho de ella. La universidad es una forma muy interesante y agradable de hacerlo.
¿En qué cree que ha podido contribuir más?
En la universidad, el primer parámetro del que se habla siempre es la docencia. La universidad contrata para........
