El drama de Alicia Parra, la asturiana a la que no le diagnosticaron autismo hasta los 46 años: "Me fui haciendo cada vez más invisible, me sentía una extraterrestre" |
El drama de Alicia Parra, la asturiana a la que no le diagnosticaron autismo hasta los 46 años: "Me fui haciendo cada vez más invisible, me sentía una extraterrestre"
Desinformación, incomprensión, falta de oportunidades y diagnósticos tardíos marcan la vida de los afectados con este trastorno, que sufren la lacra del desempleo: entre el 76 y 90% está al paro en Europa
"Te pasas la vida intentando encajar", reseñan Elia Hernández y Bruno Figueroa
VÍDEO: Elia Hernández sobre el autismo: "La gente tiende a pensar erróneamente que no hacemos ni caso y que somos inmaduros"
Alicia Parra siempre quiso ser madre. Se quedó embarazada, por sorpresa, a los 33 años y, al tiempo que su maternidad en solitario, llegó también el orden a su cabeza. Estructuró rutinas, redujo su ansiedad a través de los cuidados de su hija y consiguió un diagnóstico con el que entender esas "rarezas" que arrastraba desde la infancia: descubrió que tiene autismo en nivel 1. "Mi hija hacía cosas en las que yo me veía reflejada; fue ahí cuando empecé a investigar y pedí que me hicieran las pruebas de autismo", explica.
La mujer sufre un trastorno que en 2013, con la entrada en vigor de la quinta versión (DSM-5) del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, el principal y más utilizado, perdió su antigua denominación, síndrome de Asperger. Se pasó a clasificar el espectro autista en niveles 1, 2 y 3. La mayoría de personas que en su día fueron diagnosticadas como "asperger" encajan ahora en los criterios de lo que se conoce como autismo en nivel 1.
En la Asociación Asperger de Asturias –mantiene la denominación original– llevan 23 años apoyando a estas personas y a sus familias en sus sedes de Oviedo y Gijón. En la ovetense queda LA NUEVA ESPAÑA con cuatro usuarios con motivo de la conmemoración, el próximo 2 de abril, del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, para conocer las inquietudes, retos y demandas de aquellos que lo padecen.
El grupo se sienta a la mesa. Tienen diferente edad, carácter o trayectoria, pero los cuatro comparten un mismo telón de fondo: el espectro autista.
Elia Hernández fue la última en llegar a la asociación. La diagnosticaron en 2024, a los 40 años. Habla mucho, gesticula mucho y, detrás de ese perfil extrovertido, esconde sus mayores miedos: "Me considero una persona sociable, y eso es peor, porque hace que te expongas más". Sobre ella recae a menudo el estigma de "inmadura", un término con el que no se identifica. "Uno de los rasgos más frecuentes es la necesidad de control; tenemos que tener las cosas medidas y estipuladas, y eso dificulta mucho el trabajo", lamenta.
David Fuente, Bruno Figueroa, Elia Hernández, Alicia Parra y Diego Conde, en la sede de la Asociación Asperger de Oviedo. / Luisma Murias
Según datos de Autismo Europa, entre el 76% y el 90% de las personas adultas autistas está desempleada. Se salen de esa estadística Diego Conde, de 26 años, y Bruno Figueroa, de 28. Ambos fueron diagnosticados a los tres años. El primero trabaja en un museo; el segundo, como mozo de almacén. "En mi caso es un trabajo sin ruido, lo cual es muy importante porque me afecta mucho", explica Conde. "Tampoco exige demasiada presión; la presión me hace rendir peor", añade.
Alicia Parra trabajó en atención a la dependencia durante siete años, hasta que no pudo más. "Tengo hipersensibilidad y siento los problemas del resto como si fuesen propios; un día me saturé", recuerda. Actualmente se encuentra en paro.
Elia Hernández estudió Magisterio con una idea clara: ayudar a otros niños después de haber sufrido acoso escolar en su infancia. "Eran insultos y vejaciones continuas que yo no entendía, y aún hoy, en algunos trabajos, sigo sin entender ciertas situaciones", explica.
Distintos estudios señalan que entre un 50% y un 70% de las personas autistas presentan también comorbilidades como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), lo que dificulta aún más algunas tareas. "Puedo parecer dispersa, y hay quien dice que me escudo en el diagnóstico; hay mucha desinformación", lamenta Hernández. Además, el cerebro autista, en reposo, genera hasta un 42% más de información que el neurotípico, lo que en ocasiones provoca agotamiento y colapso.
Pero no todas las vivencias son iguales. Bruno Figueroa creció en un entorno escolar donde la diferencia marcaba el ritmo. "El colegio era el reinado de los neurotípicos", resume. No sufrió acoso directo, pero sí la sensación constante de no encajar. "Intentas adaptarte todo el tiempo", dice. Esa necesidad atraviesa también la experiencia de Elia Hernández, que llegó a colapsar tras años de sobreexposición social. "Te pasas la vida intentando encajar".
Los diagnósticos tardíos derivan, además, en otros problemas que se van somatizando: ansiedad, migrañas o trastornos intestinales. Alicia Parra lo sufrió desde pequeña. En su primer año de colegio, en la España de los años 70, los profesores le dijeron a su madre que "era retrasada". Nadie la ayudó. "No me explicaban qué tenía que hacer en la escuela, cuál era el objetivo", recuerda. En una mente extremadamente estructurada como la suya entender las reglas era fundamental. "Repetí varias veces y, a base de hacer siempre lo mismo, entendí que lo que había que hacer era estudiar y examinarme". Nunca tuvo amigos. "Los otros niños me llamaban autista, y sin embargo ningún médico me lo diagnosticó hasta los 46 años", asegura emocionada. "Me sentía una extraterrestre, y es muy duro", subraya.
Mira hacia abajo y frota sus manos. Le cuesta arrancar a hablar: otro de los rasgos de su autismo. "Nunca supe expresarme bien y la gente me pisaba al hablar, así que me fui haciendo cada vez más invisible", suspira. Luego levanta la vista: "Cuando pienso en la niña que fui, duele mucho". Elia Hernández asiente porque lo entiende. El diagnóstico tardío es más frecuente en mujeres, que tienden a pasar desapercibidas durante la infancia.
Ante el día mundial, los cuatro apuestan por mirar al futuro con una mezcla de reivindicación y esperanza. Alicia Parra pide comprensión en esos pequeños gestos cotidianos que tanto cuestan. Diego Conde reclama una sociedad mejor informada; Bruno Figueroa, más visibilidad y menos opiniones sin conocimiento. Elia Hernández, por su parte, lo tiene claro: una oportunidad laboral.
Noticias relacionadas y más
“Hola, me llamo David y soy autista”: las reivindicaciones de un ovetense que llegarán a la Junta del Principado
El frenazo de la descarbonización industrial, la razón del desplome de la inversión extranjera en Asturias
Calvo considera que aún hay varios meses para aprovechar y reutilizar los fondos Next Generation (MRR) que no se han gastado
Porque, más allá de las estadísticas y los diagnósticos, todos coinciden en lo esencial: no buscan un trato especial, sino un entorno que entienda sus diferencias. Un espacio donde no tengan que esforzarse constantemente por encajar, sino donde puedan, simplemente, ser.
Suscríbete para seguir leyendo
Parquímetros por la noche a partir de las 21.00 y también los domingos: se aprueba el inesperado cambio a la hora de aparcar en zona azul
Iberia abandona Asturias tras 58 años (con un único precedente): 'Es una pena, pero esperamos volver
Multado con 200 euros un conductor por no tener la segunda baliza v-16 en el coche: la Guardia Civil extrema la vigilancia en Semana Santa en busca de este dispositivo
Adiós a la baliza v-16: multado con 200 euros y cuatro puntos un motorista que olvidó el dispositivo de seguridad que la Guardia Civil busca con lupa
Eugenio y Teresa llegaron hace un año a La Fresneda y están felices: 'Aquí hacemos todo a pie
Atención conductores Asturianos: la Guardia Civil revisa las guanteras tras el anuncio en la autovía A-66
Un hombre fallece en el incendio de un almacén de bazar en La Felguera
Incendio mortal en Langreo: 'Su mujer estaba convencida de que el marido estaba dentro del almacén porque había ido a colocar material; es terrible
El frenazo de la descarbonización industrial, la razón del desplome de la inversión extranjera en Asturias
Calvo considera que aún hay varios meses para aprovechar y reutilizar los fondos Next Generation (MRR) que no se han gastado
El drama de Alicia Parra, la asturiana a la que no le diagnosticaron autismo hasta los 46 años: "Me fui haciendo cada vez más invisible, me sentía una extraterrestre"
El empresario asturiano Pepín Corripio, que levantó un emporio con 14.000 empleados en República Dominicana, premio Álvarez Margaride 2026
Asturias ya apunta a su primer objetivo si se hace con la gestión de cercanías: "Queremos decidir sobre los horarios"
La intención del Principado de asumir las cercanías impacta en la política asturiana: IU reclama ya la "apertura de negociaciones"
Herida una menor mientras hacía barranquismo en Trescares (Peñamellera Alta)
Caso del Jefe de Estupefacientes de Valladolid: no hay constancia de la droga que quemó en Cogersa