El Ejército ya entrena con escuadrones de robots para la guerra y Asturias los prepara: "No tienen miedo, no se asustan, son superprecisos y captan mucha más información que una persona" |
El Ejército ya entrena con escuadrones de robots para la guerra y Asturias los prepara: "No tienen miedo, no se asustan, son superprecisos y captan mucha más información que una persona"
El Regimiento Príncipe de Cabo Noval ensaya con un perro robot como avanzadilla de una columna de soldados y la Legión prueba una misión con varios elementos autómatas a la vez
"Si hay disparos, los recibe la máquina. Es mejor lanzar al robot a responder al fuego que enviar a un soldado", explica el CEO de Alisys, la empresa tecnológica asturiana que desarrolla el software
Ejercicio con el perro robot en Cabo Noval. / Ejército de Tierra
No es ninguna ilusión futurista. Es presente y se está gestando muy cerca, desde Gijón. Y se ha testado también en Asturias, en el acuartelamiento de Cabo Noval. La guerra robótica supone ya una realidad a la que se han sumado las Fuerzas Armadas.
Un perro autómata se adentra en un edificio como avanzadilla de una columna de soldados. Esta escena se vivió en las instalaciones militares ubicadas en La Belga (Siero). El Regimiento Príncipe 3 equipó al robot con un arma para probar sus capacidades. Y son muchas. "Los robots no tienen miedo, no se asustan, son superprecisos y captan mucha más información que una persona", explica Eduardo Gómez de Tostón, CEO y fundador de Alisys, empresa de soluciones robóticas ubicada en el centro de Gijón. Ellos son los encargados de dotar de software al "ser inerte" que es un robot por sí solo. Es decir, que sea capaz de realizar con absoluta precisión las funciones que le ordene un humano. En este caso, el militar que lo maneje. Para ello han creado y evolucionado el sistema ARCUS.
En Cabo Noval, el perro robot descendió de un blindado para ser la avanzadilla del escuadrón militar que quería........