Oviedo luce, acompaña y baila a su Señora de la Soledad: “Es impresionante cuando los costaleros la suben arriba y abajo” |
Oviedo luce, acompaña y baila a su Señora de la Soledad: “Es impresionante cuando los costaleros la suben arriba y abajo”
La Archicofradía con sede en San Isidoro celebra los veinte años de la medalla de oro a su Virgen con una procesión acompañada de gran gentío en las calles del casco antiguo
Los costeleros alzan el paso de Nuestra Señora de los Dolores, antes de recogerla en su sede de San Isidoro. / Irma Collín
La Señora de Oviedo salió y fue recibida en su sede de la parroquia de San Isidoro al son del himno de España. Entre medias cerca de tres horas de procesión en las que Oviedo lució, acompañó y al final bailó a su Señora, que este año cumple veinte años desde que recibió su medalla de oro.
Las puertas de San Isidoro el Real abrieron con puntualidad suiza a las diez y media de la mañana para el inicio de la procesión con su Cruz de Guía y detrás la bandera del Vaticano, los cofrades, el estandarte de la Archicofradía del Santo Entierro y Nuestra Señora de los Dolores y las damas de mantilla española y negro riguroso, las “Manolas”. Silencio sepulcral, solo roto por el llamador, a golpe de campana. “Al toque, al raso”, gritó el capataz y la imagen de la Dolorosa asomó para empezar a bajar los escalones, a Dios gracias bien anchos, de la iglesia de la plaza del Ayuntamiento, mientras la banda de música Unión Principado tocaba el himno de España y la concurrencia rompía en aplausos a la Virgen, escoltada por cuatro bomberos de Oviedo. El sol ya lucía, pero no apretaba y los costaleros enfilaron el paso hacia la calle y plaza del Sol con primera parada. Había que darse un primero pero corto respiro antes de subir hacia la........