El barrio de Oviedo que tuvo toros y Stadium antes que vecinos y un edificio de autor muy polémico pero digno de Walt Disney

A la izquierda, vista aérea de Buenavista con el Calatrava en el centro. A la derecha, el antiguo Carlos Tartiere. |

Juan A. Ardura

Buenavista fue mucho antes escenario de toros y de partidos con las mayores figuras del futbol español en el Stadium que barrio poblado de vecinos. Luego llegaría la Guerra Civil, que atravesó con trincheras y destrozó el coqueto campo y el coso taurino. En las décadas siguientes, Buenavista era la periferia, una extensión de prados y alguna que otra casa a la entrada de la carretera de Galicia a Oviedo, hasta que mediado el siglo XX comenzaron a construir, primero pequeños bloques de bajo y dos plantas. La explosión urbanística y demográfica llegó a mediados de los setenta de la mano del polígono, que se levantó casi al mismo tiempo que el vecino de Llamaquique. Un crecimiento que acabó expulsando al fútbol para dar la bienvenida al Calatrava, un motor que gripó de primeras y ahora aguarda su segunda oportunidad con una universidad privada después de que Walt Disney lo hiciera escenario de "Los 4 Fantásticos".

A la derecha, uno de los edificios más antiguos que quedan en Buenavista, en Fuertes Acevedo. | LNE/FERNANDO RODRÍGUEZ

El nombre de Buenavista apareció por primera vez a mediados del siglo XIX. A finales de esa centuria, más o menos cuando se hizo la Plaza de Toros según un diseño del arquitecto Juan Miguel de la Guardia, el barrio, por entonces perteneciente a la lejana parroquia de San Pedro de los Arcos, "no contaba más que con 38 vecinos y diez pequeños edificios; caso bien distinto", recoge Tolivar Faes en "Nombres y cosas de las calles de Oviedo" de Truébano y Aspra, el Cristo, y Olivares, otras zonas de la periferia oeste del casco urbano ovetense por entonces mucho más pobladas. Las primeras multitudes llegaron a Buenavista para ver corridas de toros, allí recibió la alternativa, por ejemplo, el torero gijonés Bernardo Casielles en las fiestas de San Mateo de 1920, y resultaron muy........

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