¿Cuál es el secreto para que cada vez haya más jóvenes en las gradas del Tartiere? Los abuelos, un profesor que es historia del Real Oviedo o una niña que se emociona con los futbolistas |
¿Cuál es el secreto para que cada vez haya más jóvenes en las gradas del Tartiere? Los abuelos, un profesor que es historia del Real Oviedo o una niña que se emociona con los futbolistas
Más de medio centenar de escolares se visten de azul con un objetivo común, apoyar al Oviedo en su lucha por la permanencia: "Vamos a pelear hasta el final"
La cantera azul es la que más cree: decenas de estudiantes posan para LA NUEVA ESPAÑA en apoyo al Real Oviedo
Mario Canteli / Joaquín Alonso
El patio del colegio École de Llanera amaneció ayer hecho una marea. Más de medio centenar de escolares respondieron a la llamada del centro y acudieron a clase con la camiseta del Real Oviedo puesta, en una jornada de apoyo al equipo azul que terminó por convertir los pasillos, las aulas y las pistas al aire libre en una extensión más del Tartiere. LA NUEVA ESPAÑA estuvo allí para escuchar a los protagonistas: niños de todas las edades que hablan de Viñas, Costas, Cazorla o Nacho Vidal como si fueran veteranos de grada. Está claro que en las tribunas hay cantera.
Este centro escolar es un colegio al aire libre, con pistas rodeadas de verde, en el que los críos se inician en el fútbol desde muy pequeños. Y, según cuentan los propios profes, en los últimos años se está notando un repunte importante en el número de chicas aficionadas al fútbol, algo que se refleja en las pistas del colegio y también en la propia composición de esa marea azul que se dejó ver por el patio mientras los aficionados del Sporting miraban mientras daban toques a un balón. "Otra vez nos tocará a nosotros", decían.
Elia, el Oviedo heredado del abuelo.
La primera en levantar la mano es Elia Larnes. Es del Oviedo desde que nació, aunque todavía no ha pisado el Tartiere. "Mis padres no van mucho, pero mi abuelo ve muchos partidos y a mí me encanta verlos con él", cuenta. Promete que algún día su abuelo la llevará al campo, pero ella sabe que lo que importa ya lo tiene: que la estampa en el sofá junto al abuelo vale casi tanto como asistir al feudo carbayón.
Beatriz, las lágrimas de un sueño cumplido.
A su lado, Beatriz Sánchez sonríe tímida. A ella le tocó, en un sorteo, hacerse una foto con los jugadores del Oviedo sobre el césped del Tartiere. Y cuando se lo dijeron, no pudo contener las lágrimas. "Uno de mis sueños era ir al campo a ver partidos. Me encanta el........