El Heraldo recibe el permiso de Canteli para celebrar el Martes de Campo: "No hay nada más ovetense", asegura el alcalde

El Heraldo recibe el permiso de Canteli para celebrar el Martes de Campo: "No hay nada más ovetense", asegura el alcalde

La Sociedad Protectora de La Balesquida repartirá 4.500 bollos y botellas de vino mientras sifue sumando socios: "Sólo en el último mes se han producido unas 160 altas", asegura el presidente del colectivo, José Antonio Alonso

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Ya hay permiso para celebrar el Martes de Campo. Oviedo puede preparar el mantel, buscar sombra en el Campo San Francisco y hacer sitio para el bollo preñao y el vino, que la tradición ha vuelto a cumplir con todos sus trámites. El Heraldo de la Balesquida pidió este domingo la venia al alcalde, Alfredo Canteli, y la obtuvo como mandan los cánones: con pregón, caballo, gaitas, cabezudos, sol de justicia y una comitiva que convirtió el centro en una escena del pasado, aunque con decenas de móviles grabándolo todo.

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La mañana arrancó en la plaza de la Catedral, desde donde partió el Heraldo para anunciar a ovetenses y foráneos que están de fiesta. A lomos de su caballo, y seguido por la Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo, toda la comitiva y un buen número de curiosos, recorrió el centro con parada en varios puntos para proclamar: «Ovetenses, foráneos, sabed que dan comienzo las fiestas de La Balesquida». La frase suena antigua, solemne, pero el recorrido tuvo también su punto de humor urbano: el Heraldo cruzó por Uría, por el carril bus y saltándose los semáforos en rojo. Por una vez, con permiso de la historia.

El ambiente acompañó. Había turistas sorprendidos, vecinos que ya saben de qué va la cosa y niños pendientes de los cabezudos. El sol apretaba con ganas y el centro respondió con ese aire de domingo grand. La comitiva pasó por Milicias Nacionales, Uría y Fruela antes de desembocar en la plaza del........

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