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Candelario Villafaña, el cubano "pardo" que alentó una revolución antes que Fidel (y al que ahora dibuja el asturiano Alfonso Zapico)

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Candelario Villafaña, el cubano "pardo" que alentó una revolución antes que Fidel (y al que ahora dibuja el asturiano Alfonso Zapico)

El historietista blimeín, profesor en Francia, convierte en cómic una investigación del historiador gijonés en Glasgow Jesús Sanjurjo Ramos y de la cubana Yaimara Izaguirre. En esta obra gráfica rescatan la historia del castigo ejemplar que recibió un humilde veguero cubano de Santiago de Cuba que cometió la osadía de "aspirar a la libertad de sus semejantes"

Jesús Sanjurjo Ramos, izquierda, y Alfonso Zapico, con la portada del cómica dedicado a la historia de Cadelario Villafaña / ,

El mulato cubano Candelario Villafaña recibió un castigo ejemplarizante –200 latigazos y 10 años de confinamiento en Melilla– por «tener la osadía de turbar el orden y la tranquilidad» de Cuba, por entonces todavía perteneciente a España, y aspirar a la «libertad de sus semejantes». La sentencia fue dictada en agosto de 1837. Hoy, casi 190 años después de que fuera azotado por las calles de Santiago de Cuba para escarmiento general, la historia de Candelario regresa como ejemplo de valentía e idealismo –y como víctima aplastada por un poder imperial– convertida en un cómic dibujado por Alfonso Zapico, historietista asturiano afincado en Francia, premio nacional de Cómic en 2012. Este nuevo trabajo de Zapico es una adaptación al lenguaje de la novela gráfica de una investigación del joven historiador gijonés Jesús Sanjurjo Ramos, profesor en la universidad de Strathclyde, en Glasgow (Reino Unido), y por la historiadora cubana Yaimara Izaguirre, de la Universidad de La Habana.

“Castigo a la osadía” es el título de este cómic que pronto será de acceso libre online y que forma parte de un proyecto que trata de acercar al gran público la investigación histórica a través del lenguaje de la historieta. La obra, además, irá acompañada de una unidad didáctica y un cuaderno de actividades para que los profesores puedan trabajar con los alumnos de 11 a 14 años en torno a la figura de Candelario y a su significado histórico. Porque detrás de Candelario hay mucho que contar.

Jesús Sanjurjo Ramos, durante su trabajo de investigación histórica. / .

La recuperación de la historia de este cubano “pardo” que acabó aplastado por el imperio español en el siglo XIX tiene su origen en el interés de Jesús Sanjurjo Ramos por el pronunciamiento constitucionalista en 1836 del general Manuel Lorenzo, gobernador de Santiago de Cuba. “Cuando estaba trabajando en Cambridge, les planteé una investigación relacionada con una revolución de la que los historiadores habían dicho muy poquito”, explica. “Hablaban de un levantamiento fundamentalmente militar encabezado por Lorenzo. Cuando llegan las noticias del restablecimiento de la Constitución de 1812, después del motín de La Granja en España, cuando los sargentos obligan a María Cristina a jurarla, este general, que era muy liberal y muy radical, proclama en Santiago de Cuba la vigencia del texto aprobado por las cortes de Cádiz. Eso se interpretó como un intento de secesión por parte de las autoridades en La Habana, encabezadas por el capitán general Miguel Tacón. Entonces se inicia un proceso político para convencer a Lorenzo de que eso es inaceptable. Hasta ahí es lo que sabíamos por parte de la historiografía clásica. Pero había cosas que no me encajaban. ¿Si esto era un levantamiento exclusivamente de militar, por qué había manifestaciones de jolgorio y alegría por las calles de Santiago de Cuba? Aparecían anécdotas muy llamativas en los atestados policiales: un tipo que había salido ondeando una bandera tricolor francesa, otros que estaban cantando La Marsellesa… Aquello era mucho más que un levantamiento militar, era una revolución popular”, detalla Sanjurjo.

La historiadora cubana Yaimara Izaguirre. / David Lafevor

Una revolución multirracial

Este brillante historiador asturiano -que anteriormente había ahondado en el comercio de esclavos en el imperio español- no tenía, sin embargo, más hilos de los que tirar para confirmar sus intuiciones sobre la revuelta santiaguera. Hasta que, en un archivo hallado en La Habana, encontró una reconstrucción de aquellos hechos revolucionarios que le permitió avanzar. Era la documentación del proceso judicial al que se sometió a un tal Candelario Villafañe, cuya condena desproporcionada tenía claramente una intención ejemplarizante. El objetivo era atajar “una revolución multirracial, popular que había radicalizado a personajes tan lejos del espectro de lo previsible para las........

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