El temor al lobo, la guerra de los pastos de Pinos y la sequía marcan el inicio de la campaña ganadera de verano: "Cuando vienes a ver el rebaño no sabes lo que te vas a encontrar" |
El temor al lobo, la guerra de los pastos de Pinos y la sequía marcan el inicio de la campaña ganadera de verano: "Cuando vienes a ver el rebaño no sabes lo que te vas a encontrar"
Los profesionales del Caudal que empiezan a subir sus reses a la montaña temen "la seca, está todo achicharrado"
El ganadero allerano Sergio García con su rebaño de cabras
El lobo, el lobo, el lobo. Es lo que repiten una y otra vez los ganaderos que este lunes han comenzado a subir sus rebaños a los pastos de verano. “Es el mayor problema que tenemos”, reconocía Sergio García, de El Pino, en el concejo de Aller que a sus 20 años tiene un rebaño de 85 cabras que estarán en el monte hasta que llegue la nieve, "o las mate el lobo". “Cuando las tengo en el pueblo las guardo todas las noches, pero allí arriba nunca sabes lo que te vas a encontrar cuando subes”, explica el joven productor tras bajar de las Foces del Pino, donde dejó el rebaño y los perros. A partir de ahora y hasta enero, más o menos, Sergio García subirá todos los días al monte a atender a sus animales. Un día caminará una hora, y otro día serán dos, y lo hará siempre con esa incertidumbre.
Las vacas de César Lillo en los montes de Aller / LNE
“Es que en una noche te puede desarmar un rebaño”, apunta César Lillo, de Felechosa, que también aprovechó el primer día de junio para subir su ganado al puerto. Son 70 vacas de la raza asturiana de los valles. “En ganado vacuno el lobo te puede comer un ternero pero en un rebaño como el de Sergio te lo puede destrozar, porque puede comer a la mitad y la otra mitad la pierdes porque escapa”, detalla el allerano.
César Lillo aguanta todo lo que puede con sus vacas en el monte pero ya aventura que este año no va a ser bueno, “está el muy seco y hay menos hierba”. Según su visión y su experiencia, que no es poca, “en junio........