Tres mujeres preservan en Urbiés (Mieres) una herencia atada al ciclo de la Luna: el queso más antiguo de Asturias que solo se vende un día al año y corre riesgo de desaparecer (por esta razón)

Tres mujeres preservan en Urbiés (Mieres) una herencia atada al ciclo de la Luna: el queso más antiguo de Asturias que solo se vende un día al año y corre riesgo de desaparecer (por esta razón)

El certamen del quesu de Urbiés reivindica una joya gastronómica que solo se puede comprar una vez al año y que sobrevive al borde de la desaparición

Por la izquierda, María Luisa Fidalgo, Geli Crespo y Consuelo Noval, junto a varias tarrinas de queso. | D. M. / D. M.

El queso de Urbiés es una singularidad, una rareza convertida en seña de identidad. La zona alta del valle de Turón presume de tener el "quesu" más antiguo de Asturias, además de uno de los más laboriosos de producir. Si para elaborar un kilo de cabrales se requieren unos 8 litros de leche, en Urbiés utilizan 30. Esta fatigosa tradición sobrevive gracias a un reducido número de guardianas que se aferran a una práctica casera que aprendieron de sus abuelas.

Se utilizan alrededor de 30 litros de leche para obtener apenas un kilo de queso. | LNE / D. M.

No es sencillo llevar a la boca una rebanada de pan untada con queso de Urbiés. O eres de la zona o tienes que andar vivo. Solo se vende una vez al año. El acontecimiento será el domingo 7 de junio, en el marco del mercado que organiza el colectivo "Guardianes Urbiés", que arrancará el sábado con la presentación del producto y diversas actividades. Las estrellas de la cita serán María Luisa Fidalgo, Geli Crespo y Consuelo Noval. Son los últimos baluartes del queso artesano en Urbiés. Aunque algún otro vecino elabora el producto para consumo familiar, ellas son las únicas que ponen este oficio ancestral al alcance de quienes acuden al corazón de las cuencas mineras en busca de un sabor con raíces.

Listo para el consumo. Tras la maduración, el salado y la curación, el producto se envasa en sus tarrinas. | LNE

Las tres lo dicen casi con resignación. El mayor peligro para el quesu de Urbiés no es el paso del tiempo ni la desaparición del certamen, que estuvo años suspendido antes de recuperarse hace cuatro ediciones. El verdadero problema es la........

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