Hijo negado |
Ahora resulta que la paz total no tiene padre, es un hijo negado, nadie quiere asumir la creación de ese desastre, la utilizaron todo este tiempo para conseguir votos, pero ahora la desechan.
Desde la campaña gestaron la criatura, el mismísimo hermano del presidente se paseó por las diferentes cárceles del país buscando apoyo para la iniciativa entre los jefes de las diferentes bandas delincuenciales, hasta el punto de que se habló en su momento de un “pacto de la picota”.
El propio mandatario no se quedó atrás, en medio de los delirios que frecuentemente lo agobian aseguró que en tres meses firmaba la paz con el Eln. A la fecha los hechos hablan por sí solos sobre el resultado de tal alucinación.
El candidato Iván Cepeda también ha negado su participación en la concepción del engendro a pesar de los múltiples escritos y manifestaciones que hizo al respecto en diferentes momentos, los cuales se encuentran muy bien documentados en la columna de Jorge Espinosa en la revista Cambio de esta semana.
Los obsecuentes seguidores del Pacto Histórico hacen lo propio, en lugar de aceptar el fracaso de la iniciativa gestada y creada por dirigentes de dicho partido, prefieren culpar al pasado repitiendo sin análisis alguno los argumentos de sus líderes.
Podrán echarse el cuento, pero no pueden ocultar la incuestionable realidad, esa responsabilidad es única y exclusivamente del gobierno de Petro y del Pacto Histórico, que al igual que la gran mayoría de sus iniciativas no tuvo método, fue más un resultado de una idea deshilvanada que una propuesta seria que pudiera ser desarrollada.
Tampoco pretendan que no se lo recordemos de aquí hasta la eternidad, especialmente durante la campaña presidencial actual. Al contrario, tendremos que hacer especial énfasis en este tipo de disparates porque no demoran en hacer alguna propuesta similar con otro nombre.
En algunos lugares del país la seguridad está crítica, retrocedimos varios años, todo por cuenta de un gobierno que no ha hecho nada más que improvisar en el tema y pretende reelegirse en cuerpo ajeno con un candidato que se niega a asumir su responsabilidad como actor principal en la debacle.
Es entendible, la paz total es apenas uno de los grandes fracasos de este gobierno y su partido, por eso ahora todos se zafan de la culpa y pretenden pasar de agache a la hora de asumir la responsabilidad del estropicio.