El poder de participar

Hoy no hablo solo de un proceso electoral. Hablo de algo más profundo: la legitimidad de una institución que ha representado, durante décadas, la voz de los caficultores.

En el Huila, primer productor de café de Colombia, tenemos un reto que va más allá de las cifras productivas. Sí, somos líderes en calidad y volumen, pero hoy el verdadero desafío es otro: participar, decidir y fortalecer el modelo gremial que nos une.

Se acerca el proceso de elecciones cafeteras 2026. En nuestro departamento, 408 líderes gremiales en 34 comités municipales y 12 representantes al Comité Departamental serán elegidos. Allí se define la hoja de ruta de la caficultura, allí se construyen las decisiones que impactan directamente la vida en el campo.

Pero hay una condición que no admite excepciones: la cédula cafetera.

El plazo máximo para solicitarla y asegurar la inclusión en el Censo Electoral 2026 es el 25 de mayo. Después de esa fecha, no habrá posibilidad de votar ni de ser elegido. Incluso, quienes requieran actualizar su información o reexpedir el documento por cambio de ubicación, deben hacerlo dentro de ese mismo término.

Es importante decirlo con claridad: aunque la cédula seguirá expidiéndose después, ya no tendrá efectos para este proceso electoral. La oportunidad tiene fecha, y esa fecha es definitiva.

Por eso, hoy el llamado es claro y directo. La cédula cafetera no es solo un documento. Es identidad, es acceso a beneficios, es seguridad en las transacciones, pero sobre todo, es la llave que permite ejercer el derecho a participar.

Porque una institución fuerte no se sostiene solo en su historia, sino en la confianza y la participación de su gente.

En el Huila hemos visto cómo la institucionalidad cafetera se traduce en resultados: asistencia técnica permanente, proyectos productivos, fortalecimiento de la calidad, inversión en infraestructura y programas que mejoran la calidad de vida de las familias cafeteras. Pero todo eso necesita algo esencial: legitimidad.

Y la legitimidad se construye votando, participando, involucrándose.

Hoy más que nunca, ser cafetero es también asumir un rol activo en las decisiones del gremio. No podemos permitir que la voz se debilite por falta de participación.

El Huila no solo debe seguir liderando en producción. Debe liderar en democracia cafetera.

Porque cuando participamos, no solo elegimos representantes: fortalecemos una institución que nos representa a todos.

Y es precisamente en ese ejercicio colectivo donde cobra sentido nuestra historia y nuestro futuro. Desde la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia sabemos lo que hacemos, porque conocemos el valor de cada caficultor y de cada decisión tomada en comunidad. Hoy, más que nunca, vamos a demostrar que en la participación y en la convicción, seguiremos construyendo una caficultura sólida, legítima y con futuro, reflejando el poder de la unión.


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