El aumento suena bonito, pero huele a mi…seria

Petro anunció el nuevo aumento del salario mínimo para 2026 y volvió a confirmar que gobierna bajo el efecto narcótico del poder, el populismo y el cálculo electoral. Un incremento decretado sin concertación real y con abierta burla a las variables técnicas suena más a discurso político irresponsable que a una política económica seria, lo que coloquialmente llamamos “un pajazo mental”. No es una medida pensada para proteger el empleo ni para fortalecer la economía, sino una jugada diseñada para aplausos fáciles en la antesala de 2026. El mensaje es claro: poco importan la productividad, la inflación o la sostenibilidad del trabajo formal cuando lo que se busca es vender la ilusión de bienestar inmediato. A esto se suma el viejo resentimiento del........

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