CONTRALENGUA, de lo extraño a lo romántico
CONTRALENGUA, de lo extraño a lo romántico
CONTRALENGUA (Cabrera, 2025) es un extraño libro. Extraño, primero, porque escribir poesía en esta época es casi un síntoma de locura, como que algo en la cabeza no está bien, como ser teósofo, como jugar criquet, como poner sanguijuelas en los brazos para bajar la fiebre.
En segundo lugar, es extraño porque no elige usar el lenguaje para comunicar (su uso más común) sino “para extraviarse en la estética del vórtice” (como dice Carlos López de Gregory); para bordear los límites de la semántica y transmitir más allá del lenguaje, en algún extraño idioma de un planeta lejano. “lo mejor es siempre lo que no se dice”
En tercer lugar, porque es una edición plurilingüe. Tiene poemas en español, inglés, francés, italiano, portugués y alemán. La poesía no tiene lengua favorita, y sin embargo, ningún idioma es suficiente para expresar lo que el alma siente.
Y eso es lo más raro de todo. Contralengua es un canto a la insuficiencia de la lengua para expresar la poesía. Las palabras son insuficientes y sin embargo se siguen usando para expresar lo insuficiente. Las palabras, a fin de cuentas, a pesar de su imperfección, son lo único que tenemos.
José Gabriel Cabrera Alva (Lima, 1971) estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y fue director de la revista de literatura Ajos & Zafiros. Ha publicado diversos poemarios El libro de los lugares vacíos (1999), Canciones antiguas (2004), Ombligo de ángel (2007), Del mal amor(2016) y el libro Tristania y otros híbridos de la peste (2023).
Conocí a José Cabrera hace más de 15 años en un trabajo poco poético que consistía en construir textos para ingenieros y explicar la lógica del lenguaje a cuasi matemáticos; ya que, como todos los escriben poesía, los poetas debemos trabajar en actividades que nos den sustento. “yo tengo la intuición/ de que el que escribe no vale nada”.
Sin embargo, a pesar de la oscuridad de algunos de sus poemas, José no ha perdido aún su romanticismo: “tu rostro/ es el último verso de un libro/ que arderá para siempre en el desierto/ y tendrá tu nombre”
¿Qué papel juega la poesía en estos tiempos de crisis política, de elecciones sin rumbo de decepciones tras decepciones tras decepciones? Ya los libros han sido reemplazados por vídeos de TikTok de 40 segundos, la poesía ha sido transformada en algún reggaetón mal pronunciado, donde las palabras suenan con desconfianza en nuestros oídos. Tal vez sea verdad lo que dice autor: “todas las palabras son mentira”.
