Sobre Un último round, de Román Heli Paredes
Sobre Un último round, de Román Heli Paredes
Escribe: Julio Arbizu*
Hay libros que uno termina y siente que ha conocido personajes. Y hay otros, más raros, que hacen algo mucho más difícil: devolvernos un país entero. Creo que eso ocurre con Un último round de Román.
Porque estos cuentos no hablan desde la Lima que suele ocupar el centro de nuestra literatura contemporánea. No hablan desde los cafés de Barranco, desde las nostalgias de clase media o desde las pequeñas neurosis de una ciudad que se piensa a sí misma como “moderna”. Este libro mira hacia otro lado. Mira hacia San Juan de Lurigancho, hacia Campoy, Zárate, Circunvalación, las mototaxis, las casas sin tarrajear, los postes malogrados, las farmacias de barrio, las discotecas marginales, las calles donde sobrevivir es ya una forma de heroísmo cotidiano.
Y eso, en el Perú, no es un detalle menor. Porque durante mucho tiempo esos espacios fueron vistos como escenarios secundarios, como fondos sociales, como lugares de tránsito, pero rara vez como territorios capaces de producir una sensibilidad propia, una memoria propia y, sobre todo, una literatura propia. Román Heli hace exactamente eso: les devuelve densidad humana, complejidad emocional y espesor histórico.
En "Macedonio", por ejemplo, lo que aparece no es solamente la historia de un hombre trabajador. Es la épica silenciosa de una generación entera de migrantes andinos que construyó Lima con las manos. El cuento entiende algo fundamental: que detrás de cada negocio pequeño, de cada farmacia de........
