Pez guitarra: científicos y pescadores deportivos de Argentina se unen para proteger a esta singular especie del Atlántico |
Pez guitarra: científicos y pescadores deportivos de Argentina se unen para proteger a esta singular especie del Atlántico
El pez guitarra, una raya con apariencia de tiburón del Atlántico sudoccidental, cumple un rol clave en el equilibrio de los ecosistemas costeros, pero su población está en un grave declive por la pesca y la degradación de su hábitat.Su importancia ecológica se refleja en su capacidad de remover y oxigenar los fondos marinos, aunque estas zonas críticas coinciden con actividades humanas que ponen en riesgo su supervivencia.Desde Uruguay hasta Argentina, un equipo científico estudia su comportamiento y reproducción, trabajando junto a pescadores deportivos y artesanales, así como guías de pesca para combinar investigación y divulgación en favor de la especie.Esta colaboración logró modificar el reglamento de uno de los torneos de pesca deportiva más importantes de Sudamérica, estableciendo la devolución obligatoria del pez guitarra.
En las costas del mar argentino nada una de las criaturas más singulares y amenazadas del Atlántico sur: el pez guitarra (Pseudobatos horkelii), una raya con aspecto de tiburón que desafía cualquier clasificación simple. Este enigmático animal cumple un rol clave en el equilibrio del ecosistema costero, pero hoy está en peligro crítico de extinción debido a la presión pesquera y la degradación de su hábitat.
Ante este contexto, un equipo de científicos trabajó junto a pescadores deportivos para modificar los reglamentos de los torneos y asegurar la devolución obligatoria de estos animales al mar. El objetivo: convertir la pesca deportiva en aliada de la conservación.
“El año pasado, nos acercamos a los organizadores de Las 24 Horas de la Corvina Negra —uno de los torneos de pesca deportiva más importantes de Sudamérica, con más de seis décadas de historia— y nos invitaron a hacer divulgación. Nos dijeron que luego trabajaríamos en el reglamento según lo que quisiera la gente”, dice Andrés Jaureguizar, biólogo e investigador de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC).
Vista dorsal de guitarra hembra (Pseudobatos horkelii). Ilustración: cortesía J. Rouaux / A.C. Milessi / A.J. Jaureguizar
“Caminamos por la playa con ellos y resultó que la gente estaba muy receptiva, sí querían colaborar. Entonces el concurso aceptó y dijo: ‘Okay, cambiemos el reglamento’», agrega el integrante del grupo Ecosistemas Costeros del Sudoeste Bonaerense, de la Universidad Provincial del Sudoeste.
Discreto y poco estudiado, el pez guitarra cumple una función ecológica crucial: mientras busca alimento en el fondo marino, remueve los sedimentos, favorece la oxigenación y ayuda a sostener el equilibrio del ecosistema costero de Argentina, Brasil y Uruguay. Sin embargo, su presencia se ha desplomado de manera dramática. Aunque en Argentina todavía no existen evaluaciones poblacionales exhaustivas, las cifras regionales encienden las alarmas: en el sur de Brasil, se perdió el 96 % de sus individuos en apenas una década.
Equipo de divulgación científica durante el torneo de pesca. El biólogo Andrés Jaureguizar, a la derecha. Foto: cortesía Jumara Films
“La última evaluación que hizo la UICN [Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza] lo puso como En Peligro Crítico”, dice Jaureguizar. “En enero del año pasado estuvimos en Montevideo, en un taller para definir las Áreas Importantes para Tiburones y Rayas (ISRA, por sus siglas en inglés), que son de reproducción, alimentación y apareamiento. Esta área donde nosotros trabajamos quedó como un área ISRA, pero no basada en el guitarra, porque no teníamos los datos precisos:........