Viaje a Arapa junto a un ángel
Viaje a Arapa junto a un ángel
Los pinkillos bullitas y los suaves golpeteos de los bombos me despiertan del sueño sostenido que he alcanzado después de varias noches. Me deshago de las pesadas frazadas Tigre y poso mis pies en el piso de madera. Las maderas de este segundo piso de esta casona de adobe crujen. Una araña grande se despereza en una esquina de la habitación. ¿Ha pasado la noche allí sin que me dé cuenta? Me da terror, gracias a mi aracnofobia. La pulverizo enseguida y recién me asomo a la ventana. Descorro la cortina y frente a mí se abre el paisaje de Arapa y su laguna azul.
Hemos llegado la noche anterior. El cowboy de camionetas parecía una serpiente que abría y........
