La intervención de baja intensidad y sus colaboradores
Más allá de las contradicciones internas y de las intrigas palaciegas en Chihuahua, emergen con claridad tres conclusiones del “Affaire CIA en Chihuahua”: la primera, que en el operativo de desmantelamiento de un narcolaboratorio en El Pinal hubo presencia de cuatro agentes de la CIA (Agencia Central de Inteligencia, por sus siglas en inglés). La segunda, que esa presencia se da en el marco de colaboración del gobierno del estado con esta agencia y otras de Estados Unidos durante al menos cuatro años. Tercera, que el gobierno de María Eugenia Campos Galván no informó al gobierno federal, ni en lo general ni en lo particular, de esa cooperación. Cuarta, que el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, estaba perfectamente enterado de las actividades de los agentes de la CIA en Chihuahua (por lo menos), aunque no lo reconozca explícitamente.
Luego de la declaración de la licenciada Wendy Chávez, titular de la Unidad Especial de Investigación sobre lo sucedido el 18 y 19 de abril en los municipios de Morelos y Batopilas, se reconoce plenamente la presencia de los cuatro agentes de la CIA en el operativo, aunque se le carga toda la responsabilidad al director de la Agencia Estatal de Investigación, Pedro Román Oseguera Cervantes, pues él no habría reportado a sus superiores de la........
