Disquero |
La primera vez que Allen Gingsberg escuchó a Bob Dylan cantar A Hard Rain’s A Gonna Fall, rompió en llanto.
Cuando escuchó el verso final, “I’ll know my song well before I start singing”, exclamó emocionado: ¡he aquí a un poeta! ¡he aquí la manera como pasa uno la estafeta! ¡he aquí cómo todo el poder de la generación contracultural queda en buenas manos!
Explicó la manera como Dylan logró en ese poema plasmar a la perfección la técnica literaria del flujo de consciencia utilizando las herramientas tradicionales del género cultural folk. “Es el salmo de un poeta beatnik con una advertencia sobre el fin de la cultura” y comparó el poema con algunas profecías budistas.
Allen Ginsberg ( 3 de junio de 1926-5 de abril de 1997 ), que practicó el budismo, recordó a los circunstantes de la fiesta donde escuchó cantar a Dylan, un viejo proverbio budista: “Si el alumno no es mejor que el maestro, es culpa del maestro”.
Esa tarde comparó a Dylan con Rimbaud y consideró esa obra como “el pináculo de la poesía moderna”. Añadió: “este poema nos prueba que la poesía no es solamente palabras en una página, sino palabras que tienen el poder de ponerte los pelos de punta”.
Desde ese momento, la relación entre Ginsberg y Dylan se convirtió en admiración mutua. Ginsberg consideró que Dylan no solamente reemplazaba el movimiento Beatnik , sino que se trata del gran continuador de la rica tradición oral y de la genealogía estadunidense, abarcando desde el blues antiguo hasta el rock moderno. Durante décadas realizaron colaboraciones mutuas.
Hoy, a cinco días de que se cumpla el centenario de Allen Ginsberg, revisaremos la carrera de Ginsberg como músico.
El disco First Blues recoge las sesiones que realizó en 1971 con Bob Dylan y Anne Waldman, en 1976 con el productor John Hammond y en 1981. Los versos en la voz del autor hablan........