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Disquero

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09.05.2026

El nuevo disco del Kronos Quartet es un dechado de virtudes. Se titula Glorious Mahalia y se erige como un gran homenaje a la legendaria cantante de gospel y activista por los derechos civiles Mahalia Jackson (1911-1972), al mismo tiempo que es un refrendo del viejo estilo del cuarteto estadunidense, fundado hace 53 años y que consiste en un ejercicio de música de vanguardia combinada con el arte del spoken word.

Al mismo tiempo constituye un claro ejercicio de crítica social, muy valiente, dado el momento oscuro que vive el mundo por la violencia a borbotones que lanza a diario contra el mundo quien tiene secuestrado el poder en el país donde nació y hace su trabajo el Kronos Quartet.

Es un disco luminoso.

Conviene recordar la vocación artística del cuarteto que fundó el violinista David Harrington en 1973, cuando la música de cámara era considerada inaccesible para las mayorías hasta que cuatro músicos con pinta de roqueros irrumpieron en las salas de concierto del mundo con un baño refrescante de antisolemnidad, frescura, originalidad y un empuje vital que los mantiene en pleno ejercicio de sus libertades por más de medio siglo vigentes.

Cuatro músicos jóvenes organizados por Harrington, quien después de escuchar en vivo una composición de George Crumb (1929-2022), uno de los más grandes compositores de las eras recientes, titulada Black Angels, con un claro mensaje antibélico, en su caso contra la guerra de Vietnam y alto contenido social y que incluye sonidos producidos por vasijas con agua, pasajes poéticos declamados, efectos electrónicos e instrumentos propios del mundo sinfónico. Fue en ese momento que decidió fundar un cuarteto de cuerdas para interpretar esa y muchas otras obras de vanguardia.

Convocó a su colega, el violinista John Sherba, al violista Hank Dutt y a........

© La Jornada